martes, noviembre 20, 2007

Pedro Juan Gutierrez



Para aquellos que en algun momento de nuestras vidas conquistamos La Habana, pero que luego la perdimos por razones que todos sabemos, un buen remedio para la nostalgia y la memoria se encuentra en los libros de Pedro Juan Gutierrez. Alli, con sus explendores y con toda su miseria esta La Habana. Ahora que si nada se les ha perdido alli, pero andais en la busqueda de un escritor original y de calidad, Pedro Juan Gutierrez es un buen nombre, mas advierto: No acto para monjas. Si es monja siga leyendo a Isabel Allende.

Yo, por ejemplo comence con El insaciable Hombre Arana y despues segui con Carne de perro, entonces y solo entonces me di a La Trilogia Sucia de La Habana. Si quereis mi recomendacion comenzar por Carne de Perro. De lo que he leido lo que mas me ha gustado es el Animal tropical. Mas una pregunta para usted Senor Gutierrez, ya que me carcome la curiosidad: Tiene tiempo para otra cosa que no sea para templar? A que horas escribe?

Antes que anochezca de Reinaldo Arenas



Reinaldo Arenas era el tipo de escritor que reunia todas las caracteristicas para que jamas se le publicara un libro, para gozar del desfavor de la critica especializada y para no ser leido por nadie. Supongo que el sabia muy bien esto, mas nunca dejo de escribir. Como el mismo decia era discidente, homosexual y anticastrista, en una epoca en donde ser cualquiera de estas tres cosas era absolutamente prohibido. Me da verguenza tener que admitir que tuve que desvestirme de todos mis prejuicios y de mi machismo inherente para leer a este autor. Todavia habia comenzado el libro cuando ya lo queria cerrar, mas segui y no me arrepiento. Lo que descubri es hoy para mi motivo de regocijo: Un gran libro y un gra escritor. Ademas de que, gracias a esta lectura, se ha trasformado un poco mi absurda manera de ver el mundo homosexual, y por supuesto, de ver la revolucion castrista, esa falsa y obscura ilusion que en cierto momento creo que ha todos nos ha embrujado. Una desgracia.

En una palabra me gustaria definir Antes que anochezca como un libro valiente. Luego como un libro hermosisimo que reboza poesia por todos lados, es divertido y tambien es cruel, pero sobre todo valiente. No creo, de ningua forma que nadie, y menos por ser homosexual, merezca ser tratado como fue Reinaldo Arenas en Cuba. Ya con el caso Padilla muchos nos dimos cuenta de que el arte no tenia presente ni futuro alli, pero en si no sabia que muchos artistas fueron exterminados en todo el sentido de la palabra.

Memorable para mi en este libro ademas de la ninez del escritor, la pobreza en que vivio, y su especial relacion con la tierra, fueron sus andanzas y su amistad con el poeta Delfin Prats. Me diverti mucho con la manera en que hoy eran fieles amigos y manana se traicionaban, a vecs firmando unos ridiculos y parodicos acuerdos, con otros artistas como testigos para perdonarse o condenarse. Senti una profunda tristeza ver en lo que la revolucion convirtio a ese gran poeta. En la red anda rodando una entrevista que se le hizo a Prats en la cual aparece alcoholizdo, mas flaco que un cadaver y con visos de locura, algo que simplemente dan ganas de llorar. Como testimonio vivo de una epoca que se resiste a terminar Antes que anochezca es una obra de un valor extraordinario y como fuente de inagotable poesia y belleza es sencillamente impresindible.

jueves, julio 19, 2007

Los anillos de Saturno, relectura de verano.



"Una decima de segundo, pienso a menudo, y ya se ha acabdo toda una epoca."
Me encata particularmente este libro de Sebald. Es en cada estrofa especialmente cuidadoso y minucioso con los detalles. Su prosa tan poetica como enciclopedica alcanza aqui una belleza singular. En mi puedo mucho y a cada segundo, mientras me sumerjo en el viaje a pie por el condado de Suffolk me embarga una inexplicable tristeza, pero al mismo tiempo una embriagante sensacion de plenitud.

Es lo que todo necesitamos a veces, una mochila a la espalda, unas botas, un sombrero, despedirnos de las angustias y minucias que nos atan y salir al mundo a caminar, a sentir el viento, a fijar la mirada en el sol que cae y en la rosa que se abre, a observar un poco las cosas, a detenerlas en nuestra mente y en nuestro recuerdo. Detener un poco nuestro cotidiano y monotono alrededor, retenerlo un segundo mas, de su inevitable camino hacia la estruccion y el olvido.

Sebald es siempre una buena terapia para la memoria.

domingo, julio 01, 2007

Magroll el Gaviero de Alvaro Mutis



Ha sido mucho mas facil para mi entender la vida de Magroll el Gaviero desde que, a raiz de la lectura de sus aventuras narradas magistralmente por Alvaro Mutis, comprendiera que nuestros suenos son fabricados en nuestra corteza cerebral justamente a la medida de nuestra vida de la misma manera que nuestra vida, la mas sencilla y monotona de cada dia, tambien esta hecha a la medida de nuestros suenos. El equilibrio logrado entre estas dos constantemente pujantes fuerzas, que una sobrepase a la otra en determinado momento, es lo que marcara nuestro desntino. Es muy dificil, la mas de las veces imposible, para algunos seres humanos deslindar los suenos de la otra vida, esa que muchos llaman real. Sabiendo que Magrol pertenece a esta categoria de raros individuos es mucho mas facil acercarse a sus aventuras.

Gracias a Magroll caminar cuesta arriba por una congestionada avenida abarrotada de hombres y mujeres perdidos en sus aburridos quehaceres y necias ambiciones, como he hecho todas las mananas por meses, se convirtio en una de las aventuras mas placenteras de mi vida, con el libro de Mutis en las manos. Me deje llevar por el color de mis suenos, simplemente eso.

La vida del Gaviero, entre tantas cosas dignas de mencionar y destacar, es un monumento eregido en nombre de la libertad y de la amistad. Mas es la vida del Gaviero por si misma la mejor muestra de que el mundo de hoy, tal y como se muestra, cada vez hay menos lugar para las almas nobles.

viernes, junio 15, 2007

Plata Quemada de Ricardo Piglia.




Diez anos me tomo superar el prejuicio que me creo aquel escandalo inicial que se creo, como recordaran usteds, a raiz de la consecion del Premio Planeta a este libro. el desprestigiado, maltrecho, anquilosado, patimocho, extravico, reumatico, psicotico, diabetico, canceroso, sidoso, sordo, albino, necrotico y cadaverico Premio Planeta. Te queda poco para seguir haciendo mal a la literatura latinoamericana. Si fuera el Gaucho Dorda te metiera un tiro en la cabeza ahora mismo. Diez anos. Mas por encima de estos mezquinos y tramposos premios cada libro recorre su propio camino, y este no ha sido la excepcion. Un libro que esta por encima de todos los lauros y distinciones que se le quieran conceder. La calidad se ha impueto con el tiempo. El libro vive con mucha salud, el premio muere. Ya no es un libro del que haya que decir: Gano el Planeta, no, no, es un libro que a fuerza de lo que contiene y de su valor literario acupa su merecido puesto en la orbita de los grandes. Por eso lo lei. Espero que Piglia haya aprendido la leccion.

Es un libro audaz y estructuado magistralmete de principo a fin. Lo mejor, breve. Una narracion consistente, sin tropiezo en la que se intercalan dos voces que se confunden la mas de la veces, una periodistica, agil y concisa, una meramente literaria, descriptiva y penetrante. Esto conlleva, por supuesto, a que nunca perdamos de vista, ni nos extraviemos para nada, de los dos derroteros diferentes que en que camina el libro, la parte activa, el atraco, la huida, la captua, y la parte pasiva, la descripcion de los personajes, el analisis de sus biogafias y de sus psicologias.

En fin, me alegro no haberlo hecho lena de mi chimenea, como bien me hubiera recomendado Pepe Carvalho, y de haberlo milagrosamente mantenido en mi biblioteca. Una alergia lo salvo. Me decidi a desempolvar un poco de mugre y alli lo encontre. como decia anteriormente, los libros recorren su propio camino......

Un abrazo fuerte.

sábado, mayo 19, 2007

Un humilde homenaje a Roberto Bolano




En una entrevista hecha a Bolano meses antes de su muerte lo escuche hablar, siempre con mi corazon encojido de la tristeza, de la gran influencia que ejercio en el como escritor, y como lector tambien, la lectura en solo una tarde de su juventud, a la sombra de un arbol, sentado un banco de parque, si mas no me recuerdo, de La Caida de Albert Camus.

De la entrevista entera, disponible en varios portales del internet, ademas de su imagen ya agotada, pero siempre con su cigarrillo en la boca que no pudo apagar ni para tan importante entrevista, me parecio tan maravilloso eso que por esa unica razon creo que todavia me fumo un cigarrillo de vez en cuando,y de su hablar tan pausado, es la alusion al libro de Camus en un banco de parque debajo de una sombra lo que mas puedo recordar. Ese mismo dia me prometi releer La caida en honor a el sentado en una banco de Parque debajo de una sombra.

La caida no es mi preferido de Camus. He de ser sincero, no me gusto tanto como sus demas obras. Ya he dicho que la peste es quiza uno de mis libros preferidos de todos los tiempos. Pero por Bolanos mi interes por La caida ha renacido.

Hoy en la tarde es la tarde de tan esperado homenaje. Me sentare en un parquesito de Newark, NJ, ciudad que frecuento debido a quehaceres profesionales, pero que me atrae mucho por su sabor comsmopolita. Sera mi homenaje, no gran cosa, pero mi homenaje a estos dos grandes escritores que tanto han influido mi vida y mi pensamiento. Ambos, os recuerdo, tienen en comun una muerte inesperada y a destiempo, como toda muerte supongo, pero ambos eran tan jovenes...., y ambos estaban tan deseosos de vivir y darnos mas de su pluma..... Supongo que una tarde, un parquecito lleno de ninos y ancianos melancolicos, un banco, una sombra, un libro, es una buena manera de decir, No han muerto tanto.

martes, mayo 15, 2007

El castillo blanco



El castillo blanco
Se publica al fin en España la primera novela del Nobel turco Orhan Pamuk

Amenazado de muerte por los integristas pero incapaz de vivir lejos de su país, Turquía, la vida de Orhan Pamuk (Estambul, 1952) dista mucho de ser tranquila a pesar de haber conquistado el último premio Nobel. Hoy, sin embargo, es noticia por un acontecimiento literario: Mondadori publica al fin en España su primera novela, El castillo blanco, que le dió fama mundial. Y así comienza...

Íbamos de Venecia a Nápoles y los barcos turcos nos cortaron el paso. Éramos en total tres naves, mientras que sus galeras, surgiendo de la niebla, parecían no tener fin. De repente estallaron en nuestro barco el miedo y la inquietud; los galeotes, en su mayoría turcos y moros, lanzaban gritos de alegría que nos crispaban los nervios. La proa de nuestro barco, como las de los otros dos, estaba orientada hacia tierra, hacia poniente, pero nosotros no pudimos ser tan rápidos como ellos. Nuestro capitán, que temía ser castigado si caía cautivo, era incapaz de ordenar que se f lagelara con violencia a los galeotes. Más tarde medité a menudo que toda mi vida había cambiado a causa de la cobardía de aquel capitán.

En cambio, ahora pienso que mi vida habría cambiado en realidad de no ser por aquel breve ataque de cobardía del capitán. Es algo sabido que la vida no está predeterminada y que todas las historias son una cadena de casualidades. Pero incluso los que son conscientes de esa realidad, cuando llega cierto momento de su existencia y miran atrás, llegan a la conclusión de que lo que vivieron como casualidades no fueron sino hechos inevitables. Yo también pasé por una época parecida; ahora, mientras sueño con los colores de los barcos turcos que aparecían en la niebla como fantasmas e intento escribir mi libro en una vieja mesa, creo que esa época es la mejor para empezar y acabar una historia.

Al ver que los otros dos barcos se habían deslizado por entre las galeras turcas desapareciendo en la niebla, nuestro capitán abrigó esperanzas de que pudiéramos imitarles y por fin, también gracias a nuestra insistencia, se atrevió a forzar a los galeotes, pero ya era demasiado tarde; además, a esas alturas los látigos no valían con aquellos esclavos emocionados por sus deseos de libertad. Se nos echaron encima de súbito más de diez galeras turcas rasgando de manera multicolor el desconcertante muro de la niebla. Entonces el capitán decidió combatir, supongo que más que para derrotar al enemigo para vencer su propia cobardía y su vergüenza; ordenó que se aprestaran los cañones mientras se azotaba sin piedad a los cautivos, pero su ardor guerrero, que tan tarde había prendido, no tardó en apagarse. Fuimos objeto de un fuerte fuego por la borda y decidimos izar la bandera de la rendición ya que, si no lo hacíamos de inmediato, nos hundirían.

Mientras aguardábamos a los barcos turcos en medio del mar en calma, bajé a mi camarote, puse en orden mis cosas como si esperara no a los enemigos que habrían de alterar mi vida entera sino a unos amigos que vinieran de visita, abrí mi pequeño baúl y hojeé absorto mis libros. Se me humedecieron los ojos mientras pasaba las páginas de un tomo por el que había pagado un alto precio en Florencia; podía oír los gritos que llegaban del exterior, los ruidos de pisadas inquietas, el alboroto; tenía presente que poco después me separarían del libro que tenía en las manos, pero no quería pensar en nada de eso sino concentrarme en lo que estaba escrito en sus páginas. Era como si entre los razonamientos, las frases y las ecuaciones del libro se encontrara todo mi pasado y yo no quisiera perderlo; mientras leía las líneas que se me venían al azar a los ojos, susurrándolas, casi como si rezara, me habría gustado grabarme el libro entero en la mente para que así, cuando llegaran, pudiera recordar todos los colores de mi pasado como si evocara las palabras amadas de un libro memorizado con placer y no pensar en ellos y en lo que me harían sufrir.

Por aquel entonces yo era otra persona a quien su madre, su prometida y sus amigos llamaban por otro nombre. De vez en cuando todavía sueño con aquella persona que en tiempos era yo, o que ahora creo que era yo, y me despierto sudando. Aquel hombre, cuyos colores pálidos recordaban los tonos oníricos de los países inexistentes, los animales que nunca vivieron y las armas inverosímiles que más tarde estuvimos inventándonos durante tanto tiempo, tenía entonces veintitrés años. Había estudiado “ciencias y artes” en Florencia y Venecia, creía entender de astronomía, matemáticas, física y pintura; por supuesto, era un engreído que había engullido debidamente todo lo que se había hecho antes de él y que lo juzgaba con desprecio. No dudaba de que él haría cosas mejores, de que era inigualable, sabía que era más inteligente y creativo que nadie: en suma, era un joven cualquiera. Cuando, como me ocurre a menudo, siento la necesidad de inventarme un pasado, me cuesta trabajo creer que yo era aquel joven que conversaba con su amada de sus pasiones, sus proyectos, del mundo y la ciencia y que encontraba natural que ella le admirara. Pero me consuelo pensando que algún día los pocos que lean pacientemente hasta el final esto que estoy escribiendo comprenderán que aquel joven no era yo. Puede que esos pacientes lectores, como me ocurre a mí ahora, piensen que la historia de aquel muchacho cuya vida se vio interrumpida mientras leía los libros que tanto amaba continuará algún día a partir de donde se detuvo.

Cuando por fin abordaron nuestro barco guardé mis libros en el baúl y salí. En la cubierta se vivía un tremendo caos. Los habían reunido a todos y les habían ordenado que se desnudaran. En cierto momento se me pasó por la cabeza saltar por la borda aprovechando la confusión, pero pensé que me asaetearían por la espalda o que me atraparían rápidamente y me matarían y, además, no sabía a cuánta distancia estábamos de tierra. En un primer momento no me hicieron el menor caso. Los esclavos musulmanes, libres de sus cadenas, lanzaban gritos de alegría y algunos se dedicaban a vengarse de los cómitres. Poco después encontraron mi camarote, entraron en él y saquearon mi equipaje. Revolvieron los baúles buscando oro y, después de arrebatarme algunos de mis libros y todas mis pertenencias, uno de ellos me agarró del brazo mientras yo hojeaba absorto un par de volúmenes que me habían dejado y me condujo hasta uno de los capitanes.

El arráez, del cual luego supe que era un genovés converso, se portó bien conmigo. Me preguntó de qué entendía. Para que no me encadenaran al remo le expliqué que tenía conocimientos de astronomía y que podía encontrar el rumbo de noche, pero eso no les interesó. Así pues, confiando en el volumen de anatomía que me habían dejado, afirmé que era médico. Pero cuando poco después vi al hombre con el brazo cortado que me mostraron les repliqué que no era cirujano. Se enfurecieron y estaban a punto de encadenarme a un banco cuando el capitán, al ver mis libros, me preguntó si acaso entendía de la orina y el pulso. Mi respuesta afirmativa no solo me libró del remo sino que también me permitió salvar un par de libros.

Pero aquellos privilegios me costaron caros. Los otros cristianos, a quienes habían convertido en galeotes, me odiaron de inmediato. De haber podido me habrían matado en la bodega en la que nos encerraban por las noches, pero también me temían porque rápidamente había establecido buenas relaciones con los turcos. Habían empalado a nuestro cobarde capitán, que acababa de expirar, y a los cómitres, a quienes habían cortado las orejas y las narices para que sirviera de ejemplo, les habían abandonado en el mar en una almadía. Cuando se cerraron por sí solas las heridas del puñado de turcos que traté, usando la lógica y no mis conocimientos de anatomía, por fin todos creyeron que era médico. Hasta algunos de mis envidiosos enemigos, que insistían ante los turcos en que no lo era, me mostraban sus llagas por la noche en la bodega.

Entramos en Estambul en medio de una espléndida ceremonia. El sultán niño nos contemplaba. Izaron sus estandartes en lo más alto de los mástiles y, por debajo de ellos, nuestras banderas y las imágenes de la Virgen María y las cruces colgadas boca abajo para que sirvieran de blanco a sus matones. De repente, los cañones comenzaron a hacer gemir los cielos.

Aquella ceremonia, de las que luego tantas vería desde tierra con tristeza, fastidio y agrado, duró largo rato y hubo quien se desmayó por el sol. Poco antes del anochecer anclamos en Kasýmpasa. Nos encadenaron para llevarnos ante el sultán, equiparon a nuestros soldados con sus armaduras del revés para burlarse de ellos, colocaron argollas de hierro en los cuellos de nuestros capitanes y oficiales y nos llevaron a palacio mientras tocaban las trompetas y tambores que habían tomado de nuestro barco. El pueblo, dispuesto a lo largo del camino, nos observaba con alegría y curiosidad. El sultán, sin que nosotros llegáramos a verlo, seleccionó a los cautivos que le correspondían por derecho. Y al resto nos llevaron hasta Gálata y nos encerraron en las mazmorras de Sadýk Bajá.

La prisión era un lugar horrible y en sus sombrías y mínimas celdas se pudrían cientos de cautivos. Allí encontré gente en abundancia para poner en práctica mi nueva profesión e incluso curé a algunos. Extendí recetas para los guardianes a los que les dolían la espalda o las piernas. Y así fue como, de nuevo, me separaron de los demás y me proporcionaron una buena celda en la que daba el sol. Estaba intentando dar las gracias a Dios por la situación en la que me encontraba viendo el estado en que estaban los demás cuando una mañana me unieron al resto y me explicaron que me llevaban a trabajar. Cuando les dije que era médico y que entendía de medicina y de ciencia se rieron de mí; estaban elevando los muros del jardín del palacio del bajá y hacían falta más hombres. Cada mañana nos encadenaban antes de que saliera el sol y nos sacaban fuera de la ciudad. Al atardecer, mientras regresábamos a nuestra prisión encadenados unos a otros después de habernos pasado el día picando piedra, yo pensaba que Estambul era una ciudad hermosa pero que allí era necesario ser señor y no esclavo.

domingo, mayo 13, 2007

Que hare cuando todo arde de Lobo Antunes.



"Viviamos cerca de Sintra y cuando los domingos mi padre me llevaba a Cabo de roca anunciaba siempre aqui comienza el mundo, este es el principio del mundo, yo miraba alrededor y solo la desolacion del viento, penascos, arbustos inclinandose y el mar abajo, el viento mas fuerte que el mar de manera que solamente el ruido del viento, no el ruido de las olas, Europa entera detras de nosotros, Uruguay y Canada por inventar..."

Como si mirara las cosas desde adentro, desde el centro hacia afuera, en vez de lo contrario como los demas escritores. Una extrana facultad de traspasar las paredes del alma y el pensamiento humano sin ninguna oposicion y situarse comodamente alli a desmenusar complicaciones y a desenredar nudos inciertos. En sus libros la lectura deja de ser simple lectura y se convierte en un verdadero reto, en una aventura, en un acto de libertad y creacion. A mi, sin mas, me deja desnudo ante el espejo de mi propio mis propios ojos y de mi juicio. Que mas, cada vez que termino uno de sus libros me conozco mucho mejor a mi mismo.

miércoles, marzo 28, 2007

Deslectura



He leido con frecuencia, y casi todo el mundo se que ha leido, un libro de extraordinaria belleza llamado El gran Gatsby de Scott Fitzgeralt.

Algunas estrofas.

"Y asi fue como, contemplando el sol y los grandes brotes de hojas que crecian en los arboles con la misma rapidez con que crecen todas las cosas en las peliculas, experimente la familiar conviccion de que, con el verano, la vida empezaba denuevo."

"Todos creemos que como minimo poseemos una virtud capital, la mia es esta: Soy una de las pocas personas honradas que he conocido."

Con uno de los comienzos mas memorables que jamas hayamos leido.

"En mi primera infancia mi padre me dio un consejo que, desde entonces, no ha dejado de darme vueltas en la cabeza.
""Cada vez que tre sientas inclinado a criticar a alguien-me dijo-ten presente que no todo el mundo a tenido tus ventajas""

Nunca leemos realmete. Mas bien desleemos. Cambiamos demasiado,dia tras dia, para leer realmente como pretendemos. Por tal razon lo que leemos hoy ya no existe manana dentro de nosotro el mismo sentido. Leo este libro con enorme sorpresa y alegria como si se tratara de mi primera vez. Me doy cuenta que nunca he leido ningun libro en mi vida, y por supuesto, que no me bastara la vida para leer este libro....Ni ningun otro.

Un abrazo.

viernes, enero 19, 2007

Sensini



Le cae en las manos a uno un libro de nombre Las Llamadas Telefonicas del escritor chileno Roberto Bolaño y en una noche cualquiera, viernes por decir algo, a media luz, luchando contra el sueño, pero sin nungun deseo de irnos a la cama todavia, nos damos la lectura. El primer relato es de nombre Sensini.

Y uno que en la vida ha leido un poco y que espera con ansias estos momentos de soledad, acompañado de la lectura, sin la presion del trabajo de mañana, se da cuenta de inmediato comenzar el relato de que se esta delante de uno extraordinario, inolvidable, singular y profundamente melancolico.Bolaño es la literatura.Es un aritista de la narracion y ademas es la narracion misma.Para el lector noctambulo, desgreñado y solitario no hay mejor remedio que Bolaño. Un cuento de nombre Sensini es vital para la vida del lector. No debe de haber un lector sin Sensini.

Exactamente a las doce de la noche, ya hemos termidado la lectura mas nos resistimos un poco mas a morir un poco en la cama, tocaran a nuestra puerta y sera sin lugar a dudas Miranda. Increiblemente, sera Miranda.Hace años que Sensini a muerto en Argentina y lo lloraste a lagrimas sueltas. Sacudes la cabeza. Maldita soledad del lector. Bolaño permanece en nosotros en el sueño y en la vigilia. Es como una espina demasiado dolorosa clavada en nuestro corazon, esa partid a destiempo duele demasiado.

lunes, enero 15, 2007

Lobo Antunes escribe sobre el insomnio.



La nueva novela del escritor portugués Antonio Lobo Antunes, "Ontem nao te vi em Babilonia" (Ayer no te ví en Babilonia), acogida con entusiasmo por la crítica local, gira en torno a una noche de insomnio que transcurre en apenas cinco horas y casi 500 páginas.

Los medios literarios lusos coincidieron en destacar la publicación de la obra, que la semana pasada salió a la venta en las principales librerías lisboetas.

Según declaraciones del autor, el título de su nueva obra, que terminó en febrero del año pasado, se inspira en una frase en escritura cuneiforme, que encontró al leer a un poeta cubano en un cuarto de Jerusalén. El escritor y crítico literario angoleño, José Eduardo Agualusa, comentó sobre la obra que existen "los que escriben para salvarse, los que escriben (piensan ellos) para salvar al mundo; y hay libros como éste de Lobo Antunes que nos llevan a través de la vida".

Ricardo Araújo Pereira, también crítico literario, señaló que "el libro tiene alegría y risas, incluso cuando es amargo, se encuentra en él desencanto, pero también esperanza". Lobo Antunes publicó en 1979 su primera novela, titulada "Memoria de elefante" y ha dicho de si mismo que sólo es escritor cuando escribe. "Fuera de eso soy muy torpe -confiesa- no sé utilizar un cajero. no sé escribir en un ordenador y tampoco colocar un DVD".

viernes, enero 12, 2007

jueves, enero 11, 2007

Saramago en enero

En enero del 1999 compre dos libros de un autor que desconocia hasta ese momento, Jose Saramago. Todos los nombres y El ensayo sobre al ceguera, libros que abririan las puertas de un mundo desconocido en mi vida hasta entonces y que cambiarian para siempre mi forma de concebir la literatura.

En enero del 2001 se lanzo La Caverna en la ciudad de Santo Domingo, Rep. Dominicana, Jose Saramago estuvo alli. Yo estuve alli. Un dia inolvidable. Conoci al autor, me fotografie con el y hable con el. No cabia dentro de mi. y crecia....

Es enero del 2007. El dia 24 sale a la venta su nuevo libro, Las pequenas memorias, y mientras tanto, debido a la gran ansiedad que tengo por leerlo, me he propuesto no leer nada mas que no sea Saramago hasta entonces. Es asi como ya he releido Todos los nombres, En el año de la muerte de Ricardo Reis y hoy recomence La Caverna.

sábado, diciembre 16, 2006

Para Salvar el Mundo la nueva novela de Julia Alvarez.


Una escritora descubre similitudes sorprendentes entre su propia exitencia y la historia de una valiente mujer de siglo XIX, Doña Isabel Sendales y Gomez, quien junto 22 huerfanos acompañara al doctor Francisco Xavier Balmis en la Real expedicion de la viruela. Los niños, inoculados con el virus, atravesaran el oceano para hacer llegar la vacuna a las tierras de America. La determinacion y el valor de doña Isabel son fuente de inspiracion para Alma Huebner quien poco a poco se obsesiona con los detalles de la aventura de esta mujer ejemplar.

Un acontecimineto ejemplar logra que dos destinos separados por el tiempo y el espacio se conecten en una trama donde el romance y la intriga, la lucha contra la miseria y la enfermedad marcan las vidas de las protagonistas de esta cruzada.

Para salvar el mundo es una emotiva saga donde la historia se escribe con inolvidables notas de sufrimiento y esperanza.

miércoles, diciembre 13, 2006

La peste

"-Quien le ha enseñado todo esto a usted doctor?
La repuesta vino de inmediato
-La miseria."

Entre mis libros favoritos de todos los tiempos, y pasa el tiempo, y ademas tambien pasan y pasan los libros, La Peste de Camus siempre tendra un lugar muy especial en mi. Desde que lo lei por primera vez, de eso hara ya algunos diez años, he tratado de releerlo minimo cada dos años, y lo impresionante es que cada relectura me desconcierta mas, me conmueve mas y me deja con la misma sensacion que me dejo la primera vez, de que podria pasarme la vida completa nada mas que leyendo este maravilloso libro sin descansar. Esta vez he acompañado la lectura de un lapiz y un marcador con los cuales trataba de rayar o sobreescribir todos esos pasajes que por tanto tiempo han resonado en mi mente y los cuales en los momentos mas inesperado vuelven de manera subita, como a veces tambien vuelven las palabras de mis padres, por ejemplo cuando siento la tentacion de ponerme un cigarrillo en la boca.

La peste para mi es como un libro de texto mas de los escenciales en mi carrera, como lo es el de Medicina Interna o el de Patologia Quirugica, los cuales siempre reviso para referscar la memoria y para colsulta en caso de dificultades. En mi formacion como medico, carrera la cual me ha costado tanto esfuerzo, sudor e insomnio, y por la cual sigo luchando fuertemente, ya llevo mas de once años estudiando y no vizlumbro un final por el momento, puedo aseverar que La peste ha sido mas valioso que un noventa por ciento de los demas libros de los que se consideran escenciales. Aunque tambien tengo muy claro que el Dr. Rieux representa exactamnte aquellos princios que hoy se consideran obsoletos y de los que casi ningun medico quiere acordarse. Yo creo que La Peste deberia de instituirse como el libro de texto principal para la materia de Etica medica en todas las universidades que se respeten sobre la faz de la tierra.

Sin embargo el es valor literario del libro lo que lo hace escencial e imprescindible para mi. La narracion tan desprendida de adornos, dura y seca, como se espera que sea la narracion de hechos tan siniestros. Son los hechos en si los que deben de asombrar y quedar en la mente del lector. Y por supuesto, los caracteres. El doctor Rieux, Grand, Rember y Tarrau, por no hablar de todos los demas. Hay conversaciones entre Rieux y Tarrou las cuales me gustaria, como los catolicos el rosario, repasar todos los dias al menos cinco veces en la mañana antes de salir de mi casa. Dos cosas llamaron en mi la etencion en esta lectura que no me llamo en las demas: Una novela policiaca que esta abierta sobre la mesa de Cottard en una ocacion que Rieux lo visita. Me he quedado pensado Cual seria esta. Aunque parrafos despues Cottard habla un poco del personaje de la novela y de cierta situacion y me ha parecido percibir que se trata de El proceso de Kafka. Lo otro es que en diversas ocaciones mientras leia el libro me pregunte si Camus habria leido antes de escribir La Peste la novela corta Bartleby, el copista, y como habria podido influir este personaje en la creacion de Grand.

viernes, diciembre 08, 2006

El secreto de Neguri de Luis Arambilet

"Las ecuaciones humanas se resuelven solas"

El secreto de Neguri ha sido una de las mas gratas sorpresas para mi en los ultimos meses en cuanto a lecturas se trata. Una novela original e inteligente, interesantisima y muy bien documentada. Desde el principio te envuelve, te llena de espectativas y te hace pensar y reir. Esta novela tiene uno de los mejores primeros capitulos que yo haya leido jamas. Uno de esos primeros capitulos muy dificiles de olvidar. El personaje principal es un ser de la estirpe de Don Jose, el protagonista de Todos los nombres, solitario, silencioso, timido, pero dueño de un ingenio delumbrate y de un vasto mundo interior.

Armando Neguri es un solteron que vive en Brisas del mar I, un edificio de apartamentos situado en la exclusiva avenida Anacaona de Santo Domingo. Musico genial, graudado en una de las escuelas de musica mas prestigiosas de Inglaterra, dueno de una discreta fortuna que heredo de sus padres, amante de los placeres de la buena mesa y obsesionado con la caceria de cucarachas, Neguri lleva su vida sin sobresaltos ni emociones.

Un dia tratando de aplastar una cucaracha, sandalia en mano, Neguri descubre debajo del fregadero un pasadizo secreto que trastornara el curso de la monotonia de su existencia. De la mente brillante en boyerista que creo todo aquellos Neguri heredara un extraordinario secreto y de repente se ve convertido en un espia de las vidas intimas d elas personas que viven el edificio, sus vecinos. Pero se creara un gran dilema moral en su mente al sentirse dueño de secretos que pudieran ofender o dañar a terceros el no sabra si intervenir o quedarse callado.

Yo no se si hablamos aqui de la mejor novela escrita por un autor dominicano jamas, pero si se que hablamos de una de las mas originales. El secreoto de Neguri es una excursion muy valiente y loable en lo que es la intimidad y la parte mas obscura de la humanidad, en lo que todo tenemos de animales salvajes, en el mas bajo fondo de nuestro ser, alli donde estan las cosas de las que nos avergonzamos y queremos esconder para sienpre hasta de nosotroso mismos. Recomiendo este libro muy fuertemente a todos aquellos que aman la buena literatura.

miércoles, diciembre 06, 2006

Solo tres palabras.


Silencio. Impotencia. Distancia.

Los detectives


Esta pintura dice mucho a algunas personas que estamos muy bien atados por la admiracion a un libro y a un autor. Si ya sabes de cual libro y de que autor hablo especificamente, pues estamos a un paso de ser muy buenos amigos.

domingo, diciembre 03, 2006


Termine de leer el libro y las imagenes seguian impresas en mi mente como nubes de acero. Imagenes de dolor, de angustia y confucion. Mezclas de imagenes de los caracteres y situaciones del libro con imagenes de mi propia vida, de lo que ha sido mi vida en si, de lo que no ha sido, sera y no sera. Almas grises. El libro me hizo enfrentarme a mi mismo desde el principio. Cada interrogante, cada explicacion, cada descubrimiento, cada argucia del narrador hacia su increible historia tambien las hice hacia la mia, no menos increible.

En fin, esta vez me gustaria decir que mas que un excelente libro, Almas grises fue un movil para reconocerme mejor. Les deseo que para ustedes sea algo igual. Fue una hermosa experincia.

Suite Francesa

"Felices o desgraciados, los acontecimientos extraordinarios no cambian el alma de un hombre, sino que la precisan, como un golpe de viento que se lleva las hojas muertas y deja a desnudo la forma de un arbol; sacan a la luz lo que permanecia en la obscuridad y empujan el espiritu en la direccion en a la cual seguira creciendo"

En 1940 la escritora de origen ruso asentada en Francia Irene Nemirovsky concibe un ambicioso proyecto literario en el que narraria una historia enmarcada en los funestos acontecimientos posteriores a la imvasion del ejercito nazi a Francia en primavera de 1940 y el cual constraria de cinco partes y superaria las mil paginas. En 1942 cuando es deportada a un campo de concentracion en el que posteriormente seria ejecutada el proyecto solo cuenta de dos partes y es un manuscrito que tendra que esperar mas de cincuenta años para ser descubierto y finalmente publicado. A partir de estos datos pudieramos concluir que Suite Francesa es una obra, al igual que la vida de su autora y de la hisotria que cuenta, incompleta. Pero no. Hay que obviar toda esta informacion anterior si nos va a servir de prejuicio y leerla. Las dos partes de que consta el libro se complementan perfectamente la una de la otra y nunca se tienen la sensacion mientras se lee de que estamos a falta de nada. Claro, la narracion es tan hermosa, las descripciones tan brillantes, y el contenido en si tan interesante que mucho nos gustaria que la novela constara de dos mil paginas en vez de cuatrocientas y tantas. Notorio y sobresaliente: La narracion del exodo de los ciudadanos parisinos hacia el interior del pais mientras los alemanes bombardean las largas filas humanas. La descripcion de situaciones en la que sobresale parte humana de los soldados nazis. Esto ultimo me sorprendio gratamente.